La Junta da el visto bueno ambiental a otra macroplanta de biogás en Cuéllar: lo que dice, y lo que calla, el BOCYL

El pasado 2 de octubre, el Boletín Oficial de Castilla y León publicó la declaración de impacto ambiental favorable para la planta de biogás y biometano que la empresa Bio Frontera, S.L., con domicilio social en Madrid, quiere construir en el término municipal de Cuéllar. Te contamos qué se ha aprobado, qué significa en cifras y qué deja sin resolver.

Qué se ha aprobado y qué no

La Junta informa favorablemente el proyecto «a los solos efectos ambientales» y siempre que se cumplan una serie de condiciones, pero no es la autorización definitiva.

Para funcionar, la planta todavía necesita:

  • la autorización ambiental integrada,
  • la licencia urbanística del Ayuntamiento,
  • las autorizaciones de gestión de residuos y de subproductos animales (SANDACH),
  • y la evaluación de dos infraestructuras que el proyecto ni siquiera detalla: la línea eléctrica y la conexión a la red de gas.

El propio BOCYL reconoce que la viabilidad ambiental de la planta queda condicionada a esas evaluaciones pendientes.

Qué es exactamente esta planta

Una instalación industrial que funcionará las 24 horas del día, los 365 días del año. Recibirá 145.000 toneladas anuales de residuos, las fermentará para obtener biogás, lo convertirá en biometano y lo inyectará en la red de gas.

El título oficial habla de «purines y estiércol», pero la lista real de residuos es bastante más amplia:

ResiduoToneladas/año
Purín de cerdo50.000
Paja30.000
Estiércol de vacuno20.000
Bagazo10.000
Gallinaza (engorde y puesta)10.000
Estiércol de ovejas y cabras5.000
Residuos de matadero avícola5.000
Lodos de depuradora de matadero5.000
Lodos de industria azucarera5.000
Lodos de vegetales5.000
Total145.000

Como resultado, la planta producirá unos 9,1 millones de metros cúbicos de biometano al año y cerca de 130.000 toneladas de digestato y sulfato amónico. Ese digestato, el residuo que queda tras la fermentación, se repartirá como abono en los campos de la zona. Ocupará casi 20 hectáreas, con 22.694 m² construidos.

Las cifras, para que se entiendan

Estas son algunas equivalencias de las cantidades del informe técnico comparadas con una referencia conocido para entender la magnitud, siempre en peso:

  • Lo que entra en un año equivale a la basura doméstica de unas 312.000 personas. Es casi el doble de lo que genera toda la provincia de Segovia, que tiene 158.251 habitantes.
  • Cuéllar genera unas 4.460 toneladas de basura al año. La planta recibirá en un solo año lo que nuestro municipio tira a la basura en 32 años.
  • Cada día entrarán unas 400 toneladas, más de lo que Cuéllar tira en un mes.
  • Solo el purín equivale al de unas 23.000 plazas de cerdo de cebo funcionando todo el año.
  • En volumen, entran 234.642 m³ al año. Son 94 piscinas olímpicas, una cada cuatro días.
  • Lo que sale de la instalación, unas 125.500 toneladas anuales de digestato (líquido y sólido), equivale a 28 años de la basura doméstica de Cuéllar. Esta enorme cantidad de abono orgánico se esparcirá cada año sobre las tierras de cultivo de una comarca saturada y declarada zona vulnerable a los nitratos.
  • Tráfico: el informe no da ninguna cifra. Nuestra estimación, con camiones de unas 25 toneladas, es de unos 11.000 camiones al año, del orden de 30 camiones cargados cada día.
Infografía que compara las 145.000 toneladas anuales de la planta de Bio Frontera con 32 años de basura doméstica de Cuéllar

Nota metodológica: las equivalencias con basura usan la media española de residuos municipales del INE para 2023 (464,3 kg por habitante y año) y la población de Cuéllar del censo de 2021 (9.607 habitantes). La de los cerdos usa la referencia oficial de 2,15 m³ de purín por plaza de cebo y año. La de las piscinas toma 2.500 m³ por piscina olímpica. La de los camiones es una estimación propia.

Dónde se quiere construir

En las parcelas 77 del polígono 28 y 26 y 27 del polígono 26. Según el propio informe:

  • A 1,4 km de Torregutiérrez.
  • A 2,6 km del casco urbano de Cuéllar.
  • A 3,3 km de San Cristóbal de Cuéllar.
  • A 990 metros del espacio protegido Red Natura «Riberas del río Cega» y a 1,1 km del propio río.
  • A 1,1 y 1,2 km de los montes de utilidad pública El Óvilo y Pimpolladas y El Pelayo.
  • Dentro de la zona vulnerable a la contaminación por nitratos Cantimpalos–Segovia.
Plano de ubicación de la planta de biogás de Bio Frontera junto a Torregutiérrez, en el término municipal de Cuéllar

Lo que el propio informe reconoce

La declaración es favorable, pero en su letra pequeña admite impactos que conviene conocer:

  • El paisaje. Los técnicos de Patrimonio Natural consideran que la planta será un elemento «visualmente discordante» con el entorno.
  • La fauna protegida. En la zona se han localizado el águila imperial ibérica y el milano real, dos especies catalogadas «en peligro de extinción». El informe da por hecho que la planta reducirá su área de campeo.
  • Los olores. La medida principal es un estudio olfatométrico que se hará durante el primer año de funcionamiento. Es decir: primero se construye y se pone en marcha, y después se comprueba si huele. Si se detectan molestias, se instalarán medidas adicionales.
  • El transporte. Los camiones deberán circular «preferentemente» fuera de zonas residenciales o ir cerrados o cubiertos. Es una recomendación, no una prohibición.
  • El agua subterránea. Se exigen tres piezómetros de control y un análisis previo del acuífero. Que se pida vigilar el agua indica que el riesgo existe.

Lo que el informe no resuelve

Las alegaciones vecinales. Durante la información pública presentaron alegaciones la Asociación Ecología y Libertad, el Ayuntamiento de Cuéllar y numerosos vecinos y vecinas, con seis modelos distintos. Pedían denegar el proyecto por:

  • Deficiencias en el estudio de impacto.
  • Riesgos para el agua, el aire y el suelo.
  • La proximidad a zonas habitadas.
  • El tráfico de vehículos pesados.
  • La falta de justificación urbanística.
  • La falta de garantía financiera del promotor.

La resolución resume todas esas alegaciones en un párrafo y se limita a decir que el promotor las contestó en marzo de 2026. No hay una respuesta punto por punto.

Los cambios sin nueva consulta. En mayo de 2026 el promotor modificó el proyecto en lo relativo al agua. La Junta consideró que no hacía falta abrir un nuevo periodo de información pública.

El origen de los residuos y el destino del digestato. El documento no dice de dónde vendrán las 145.000 toneladas ni en qué campos concretos se repartirá el digestato. La Junta ha desgajado este control de la evaluación ambiental de la planta, postergando la obligación del promotor de presentar el plano de las fincas afectadas a un trámite posterior y menos visible: la futura autorización sectorial ‘R1001’ de valorización de residuos en suelos agrícolas.

El tráfico. Ni una cifra de camiones en un documento de 27 páginas.

El urbanismo. El Servicio Territorial de Movilidad considera el uso «permitido» en esos terrenos. Por eso al promotor le basta con obtener la licencia urbanística municipal.

No es una planta: son cinco

La de Bio Frontera es solo una de las plantas de biogás proyectadas en el término municipal de Cuéllar. Hay al menos cinco proyectos en distintas fases de tramitación. Ya os hablamos de la planta de Albio, que procesaría 97.000 toneladas al año, y de las trabas de la Consejería a quienes alegaron contra las plantas de Biored Cuéllar y Bio Frontera.

Si salen adelante, sus efectos se suman: más camiones por las mismas carreteras, más focos de olor y más toneladas de digestato sobre el mismo acuífero. El resumen publicado del estudio de impacto analiza «sinergias» con la hidrología, los hábitats y las infraestructuras existentes, pero no menciona las demás plantas proyectadas en el municipio.

¿Y ahora qué?

  • Licencia urbanística municipal. Es competencia del Ayuntamiento de Cuéllar y es la principal decisión que queda en manos del municipio.
  • Autorización ambiental integrada. Cuando la Junta autorice o deniegue el proyecto, deberá publicarlo en el BOCYL en un plazo de 15 días hábiles.
  • Recursos. La declaración de impacto ambiental no se puede recurrir directamente. Los recursos tendrán que dirigirse contra la autorización final del proyecto, así que ese es el acto que hay que vigilar.
  • Plazo. La declaración caduca si las obras no empiezan en cuatro años, aunque el promotor puede pedir una prórroga.

Nuestra posición

Desde Izquierda Unida Cuéllar nos oponemos a esta planta y al modelo de macroplantas de biogás que se quiere implantar en nuestro municipio. No estamos ante una instalación pequeña que aprovecha los residuos de nuestras granjas, es una industria que procesará 145.000 toneladas de residuos al año, sumada a otros cuatro proyectos, en una comarca cuyos acuíferos ya sufren contaminación por nitratos.

Seguiremos informando de cada paso de este proceso. Si quieres ayudar o tienes dudas, escríbenos.

Fuente principal: Resolución de 18 de septiembre de 2026, de la Dirección General de Política Ambiental. BOCYL n.º 192, de 2 de octubre de 2026, págs. 329-355 (CV: BOCYL-D-02102026-192-27). Expediente EIAO/2024/SG/017.

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